Integración Regional de América Latina

Partimos del supuesto de que en función de los grupos sociales que promuevan el Modelo de Desarrollo, es como se plantean los núcleos fundamentales de las agendas de integración a resolver en los aspectos económicos, políticos, sociales o culturales.

Integrar significa articular intereses y proyectos sobre la base de un objetivo previamente establecido y con la finalidad de trabajar una agenda entre varios Estados. Desde una perspectiva federalista, se entiende que la integración reúne en un nuevo territorio a diversas unidades soberanas y dicho ámbito, es organizado política e institucionalmente para otorgarle competencias propias.

Tal cual lo establece desde su nombre, la integración regional da cuenta de la existencia de una región que incluye un grupo de Estados y de pueblos de América Latina. En el caso latinoamericano las conformaciones nacionales surgen como producto de la disgregación territorial, cultural y política41 de las unidades institucionales coloniales de España y de Portugal: la región en América Latina antecede históricamente a los Estados nacionales. La creación de las divisiones políticas con los nuevos Estados fruto de la disgregación territorial neocolonial42 no desarticuló las coincidencias y puntos en común en la formación histórica, social, cultural y económica del continente. Tal cual estableció Hernández Arregui y por el contario, Iberoamérica reúne las condiciones de una nación integral. Y el falaz nacionalismo de las repúblicas sin existencia propia, auspiciado desde afuera, será sustituido por la conciencia histórica de la nación iberoamericana

Pese a que existen condiciones objetivas que incluyen la potencial articulación cooperativa y solidaria de los intereses regionales, la unidad no se realiza sin la existencia de decisiones políticas que le den contenido concreto. A partir de aquí, es que el tema de la integración regional ingresa y entre otras cuestiones, al debate de la geopolítica nacional, regional y mundial. La categoría GEOPOLÍTICA la entendemos como la disciplina que analiza las relaciones de poder en torno a la geografía (espacio, naturaleza, cultura e historia) con la finalidad de extraer conclusiones sobre el comportamiento político de los Estados y las clases sociales que los conforman.

La especificidad geopolítica de Latinoamérica se centra en nuestra condición dependiente y la historia de la organización de la geografía regional es la de nuestra dependencia política y cultural. La organización del territorio y las disposiciones de los Estados se vincularon estrechamente a que fuimos colonia de España y de Portugal y tras la independencia, aplicamos relaciones neocoloniales en lo económico con Inglaterra o con Francia que indujeron una balcanizaron el territorio. Asimismo, fueron neocoloniales nuestras relaciones culturales con Europa y desde hace décadas, ambas condiciones de subordinación las establecimos con los Estados Unidos44. Las condiciones objetivas de las naciones metropolitanas incluyen en su esfera de actuación a América Latina: el territorio y los recursos del sur forman parte de la esfera de influencia de la geopolítica45 del imperialismo europeo y norteamericano.

Hipótesis 4: los Estados que no aplicaron los Modelos de Desarrollista, Socialista o Nacionalista tienden a promover los programas de integración regional del imperialismo y su caso más emblemático es el Modelo Liberal que balcanizó el continente y que actualmente suscita tratados bilaterales con Estados Unidos o figuras como el ALCA.

Hipótesis 5: Los Modelos Socialista y Nacionalista de izquierda impulsan un tipo de integración regional sobre la base de una agenda que incluye, prioritariamente, la emancipación de los trabajadores y los pequeños productores. Los Nacionalismos Moderado y los Desarrollismos Progresivos impulsan modelos de integración cuya lógica privilegiada pero no excluyente, se relaciona a la expansión de los sectores dinámicos de las burguesías nacionales y de sus empresas públicas, sin descartar las acciones de algunas fracciones de los grupos trasnacionales. El Modelo Liberal impulsa una política de integración subordinada a la valorización de capital trasnacional y pone en funcionamiento la geopolítica norteamericana en el continente.

Hipótesis 6: las propuestas de integración regional del Nacionalismo Moderado, Desarrollista progresivo, Nacionalista de izquierda y Socialista son complementarios y necesarios entre si. Difícilmente se desenvuelva la ALBA sin el polo geopolítico UNASUR- MERCOSUR que está centrado en la hegemonía de Brasil y la Argentina. Ambos Estados deben oficiar como uno de los polos de la unidad regional y como un “núcleo básico de aglutinación” latinoamericana en América del Sur. El Mercosur y sus asociados son así la “base” latinoamericana en América del sur47”. Venezuela y Cuba con el ALBA es otro de los polos de atracción regional de América Latina que se complementa con la UNASUR. El neoliberalismo y el ALCA conducirían a la crisis política, social y económica de la región al aplicar las medidas impulsadas por el imperio norteamericano en el contexto actual de la crisis financiera mundial.



Hipótesis 7: en América Latina coexisten dos grandes tradiciones sobre la posibilidad o la negativa de la integración regional. Por un lado, están aquellas corrientes de pensamiento que recuperan la nación latinoamericana como ámbito histórico y cultural que hay que vertebrar políticamente en una nueva unidad mancomunada (Patria Grande). Por el otro, existen gobiernos que y coincidiendo con la política exterior de EUA, aceleran las diferencias entre los Estados del continente y promueven una alineación geopolítica distante de la integración regional y que está centrada en los beneficios cortoplacistas de las clases dirigentes de cada país con las metrópolis (Patria Chica). Entre los promotores de la Patria Grande se puede mencionar a Brasil, Argentina, Venezuela o a Cuba. Entre los sostenedores de la Patria Chica se pueden nombrar a los gobiernos actuales de Perú o de Colombia.

El debate actual de la integración y los polos UNASUR - ALBA o los tratados de libre comercio, tiene una larga historia en el continente. Arturo Jauretche reconoce la existencia de dos corrientes históricas fundamentales en la historia de las relaciones exteriores de la Argentina y que pueden extrapolarse a América Latina. Por un lado, hace mención a los proyectos políticos caracterizados por la transferencia de recursos y de soberanía al extranjero, cuya condición característica es la de establecer el desmembramiento y la entrega del territorio. Estos grupos en el siglo XIX en las Provincias del Rio de La Plata se denominaron unitarios o liberales y promovieron históricamente lo que Jauretche llama “Patria Chica”. Dicho Modelo Liberal se caracterizó por la promoción y por la implementación de una subordinación política de las decisiones de los países a manos de los imperios extranjeros y los intereses foráneos. En temas de integración implicó el desmembramiento del Virreinato y la promoción de una separación y una rivalidad entre los países de América Latina para estrecharse a Europa. El imperialismo que en el siglo XIX se disfrazó de progreso y civilización, hoy lo hace de neoliberalismo y tratados de libre comercio. El polo político opuesto es lo que Jauretche denomina la política de “Patria Grande” y se refiere a aquellos proyectos de gobierno que desarrollaron unas acciones internas y externas típicas del Nacionalismo cuya finalidad es la defensa del patrimonio material, territorial, social y cultural de los pueblos. En sus palabras: Hemos visto que las grandes líneas de la política argentina corresponden a la oposición entre Patria Grande y Patria Chica. Su opción corresponde en el espíritu castrense a la opción entre ser un ejército o una policía. Con las variaciones de lugar y tiempo, con mayor o menor acierto, con más o menos virtudes o crímenes, las guerras de la independencia, el Partido federal, el Yrigoyenismo y el Movimiento de 1945 y el gobierno que originó, están en la línea de la Patria Grande. Lo demás, excepto el espíritu refugiado en las fuerzas armadas en las ocasiones que se señala y algunos momentos excepcionales de la oligarquía nacional, constituyen al línea de la Patria Chica, cuya euforia se expresa en los vencedores de Caseros y sus restauradores48. En términos de integración, el modelo de la Patria Grande implicó la promoción de la unidad regional Iberoamericana y promovió una concepción de la nación latinoamericana como un ámbito histórico, cultural, social y económico que hay que vertebrar políticamente.

48 Jauretche, Arturo (2008). Ejército y Política, Corregidor, Buenos Aires. P 216.

Según Methol Ferre desde que América latina estableció su independencia se produjeron dos grandes “oleadas” de integración regional. A la primera la ubica en los años 60 y a la segunda en los 90. Como producto de ambas etapas de integración se conformaron cinco núcleos básicos: el NAFTA, el Mercado Común Centroamericano, el CARICOM (Caribe), La Comunidad Andina y el Mercosur. Pero a su vez, estos núcleos básicos pueden reducirse a los más decisivos e importantes dos: Nafta y Mercosur51. A la categorización que hace Ferré, nosotros le sumamos la existencia de la UNASUR y de la ALBA como núcleos fundamentales básicos para la integración.

Alberto Methol Ferré (2009). P 26

Previamente a la organización de instancias concretas de integración regional en Latinoamérica, se fueron generando en el siglo XX acciones y debates que abonaron el camino. La política exterior de los nacionalismos de la década del cincuenta expresaron los puntos más altos en la vocación integracionista

Un caso paradigmático del debate sobre la integración de los años cincuenta, fue el promovido por el peronismo. La política exterior del gobierno de Juan Perón entre los años 1946 y 1955 fue denominada por su conductor como Tercera Posición y se organizó en torno del multilateralismo y de la promoción de la integración latinoamericana. La ruptura con la política exterior pro británica y con el programa de los Estados Unidos, le valió a la Argentina un bloqueo económico e incluyó la participación pública de los norteamericanos en la campaña electoral contra Perón con figuras como el embajador Spruille Braden. En este contexto, el gobierno promovió una apertura hacia las relaciones comerciales y políticas con los países socialistas incluyendo a China, Bulgaria, Rumania, Hungría, Polonia, Checoslovaquia y República Democrática alemana. Muchos de estos vínculos se deterioraron luego del golpe militar del año 1955. La historia de las relaciones con el bloque socialista antes de Perón no había sido fácil e implicó el apoyo de las empresas norteamericanas a la caída del gobierno de Hipólito Yrigoyen, ya que en 1930 el dirigente radical había promovido la nacionalización del petróleo y las negociaciones con compañías soviéticas. La Tercera Posición fue un antecedente importante de los países no alineados y le permitió a la Argentina entablar relaciones multilaterales con las naciones metropolitanas de Europa o Estados Unidos y con el ya mencionado bloque socialista

En los temas ligados a la integración de América Latina el peronismo promovió acciones con los gobiernos y además, lo realizó con los pueblos. La primera tarea se implementó a partir de la firma de convenios comerciales y de cooperación con Perú, con Ecuador, con Paraguay, con Chile, con Uruguay, con Nicaragua y con Bolivia. Perón intentó desarrollar un núcleo básico de aglutinación a partir del Acuerdo entre Brasil, Chile y Argentina denominado como ABC que y finalmente, no prospero y entre otras cuestiones, por las resistencias de los factores de poder dentro del gobierno de Getulio Vargas56. Para integrar a los pueblos el peronismo promovió la Agrupación de Trabajadores Latinoamericanos Sindicalistas (ATLAS) como un medio de acercamiento entre los trabajadores del continente.



El proyecto integracionista del ABC es un antecedente importante del MERCOSUR y lo mismo ocurre con las Agregadurías Obreras de las Embajadas y el ATLAS, que se relacionan estrechamente al espíritu de las políticas implementadas actualmente por la ALBA.

Invertir en Apple
Noticia: 23 Abr - Apple está subiendo un 8% luego de anunciar ganancias mejores que las esperadas!