A- Regresivo:

Economía: es un programa de sustitución de importaciones impuesto y centralmente, por las restricciones externas (primera guerra, crisis de 1930 o segunda guerra mundial) y no por un proyecto nacional planificado. Involucra un desplazamiento de la inversión de los grupos terratenientes o ligados a actividades extractivas, hacia ramas industriales con fuerte impronta del capital extranjero que estipula las principales decisiones de la organización del esquema institucional. La inserción al capitalismo dependiente mantiene las variables principales de esquema agro exportador y de servicios, paralelamente a que plantea avanzar en algunas ramas de la industria transfiriendo recursos a estas actividades. Las principales industrias y las empresas de servicios son controladas por el capital extranjero que subordina al empresariado nacional en ascenso. Se corresponde a la decadencia del imperio británico y a la supremacía del proyecto norteamericano.

Rol del Estado: es un Estado neocolonial en el cual se establecen nuevas instituciones y regulaciones centradas, prioritariamente, en la posibilidad de reglamentar algunos aspectos del funcionamiento de la economía frente a las crisis mundiales. La organización de la arquitectura institucional está en manos del capital trasnacional y la oligarquía que planifican el modelo de Estado atendiendo la rentabilidad y el repatrío de ganancias al extranjero. El proceso de desarrollo de nuevas instituciones públicas genera condiciones para que puedan ingresar al aparato del Estado los sectores medios.

Democracia y articulación política: es un Modelo represivo e incluye el ingreso a las decisiones de los tecnócratas. El frente político tradicional incluye sectores reducidos de clase media y se renuevan los lazos con el capital trasnacional financiero e industrialista. La aparición de la industria modifica los patrones sociales tradicionales permitiendo el crecimiento de los trabajadores urbanos, que no encuentran representación política en los partidos demoliberales. La acción política e institucional del Estado apuntala la nueva forma de la dependencia.

Programa Cultural: es un desarrollismo conservador. El programa implica la revisión parcial de algunas concepciones del liberalismo clásico. La decadencia del poder del liberalismo económico y político clásico, acentúa la crisis cultural generando condiciones para la aparición de nuevas corrientes intelectuales antiliberales o nacionalistas.

B- Progresivo:

Economía: es un programa de desarrollo industrial con marcada presencia del capital extranjero. Se vincula estrechamente el desarrollo nacional a la industrialización y con esa meta, el Estado promueve la formación de algunas ramas de los servicios públicos básicos. Se produce un patrón de acumulación del capital nacional industrialista, pero que en algunas ramas sigue subordinado al capital trasnacional. El crecimiento industrial genera condiciones para el crecimiento de las organizaciones libres del pueblo y para su participación en el debate sobre la distribución de la renta social.

Rol del Estado: el Estado desarrolla políticas para conformar una burguesía nacional y articula diversas acciones con el capital extranjero. El Estado recupera capacidad en la toma de decisiones desde los organismos de control, de planeamiento o desde la construcción de obras públicas. Asimismo, puede promover y controlar algunas empresas públicas, especialmente en el área de servicios. Se generan mecanismos institucionales para promover los servicios sociales y la cultura desde el Estado.

Democracia y articulación política: la herramienta política involucra a sectores de clase media, a actores ligados al mercado interno y a las mediaciones del capital trasnacional. Se amplía la participación a representantes de las organizaciones libres del pueblo. Los actores ligados a los intereses del capital nacional, a las empresas del Estado y las organizaciones libres del pueblo, recuperan posiciones políticas e institucionales en los partidos e instituciones de gobierno.



Programa Cultural: el programa implica la revisión crítica del liberalismo clásico estableciendo conceptualmente la defensa de la industria. Se democratiza el acceso a la cultura para los sectores medios y coexisten las corrientes ideológicas del cientificismo y del desarrollismo con expresiones del nacionalismo. Se promueve la ciencia y la técnica aplicada a la industrialización, sin cuestionar de raíz el proceso de extranjerización. El asenso político de los trabajadores y las organizaciones sociales amplifica y recupera los patrones culturales del pueblo.

Autor: Aritz Recalde