Como es conocido, en su obra El Capital, Marx se propuso hallar la ley económica que rige el movimiento de la sociedad capitalista y para ello, estudió la economía capitalista haciendo abstracción del comercio exterior. Esta metodología de análisis le permitió concentrar su atención en los aspectos socioeconómicos de la producción capitalista, como unidad de la producción, distribución, cambio y consumo. Ello le permitió concentrar la atención en las consecuencias del desarrollo capitalista sobre las condiciones de vida y de trabajo de los obreros, esto es, para la mayoría de la población.

La expansión de la producción capitalista hizo que se perdiesen los límites de los mercados locales y se hizo prioritaria la búsqueda de nuevos horizontes y consumidores para la enorme masa de mercancías que la producción era capaz de crear. Marx consideró que el comercio fue la premisa para la transformación de la industria gremial y rural-domestica y de la agricultura feudal en la explotación capitalista. Al respecto, señaló

“Es el comercio el que hace que el producto se convierta en mercancía, en parte creándole un mercado y en parte introduciendo nuevos equivalentes de mercancías y haciendo afluir a la producción nuevas materias primas y materias auxiliares y abriendo con ello ramas de producción basadas de antemano en el comercio, tanto en la producción para el mercado interior y el mercado mundial como en las condiciones de producción derivadas de este.”

Marx, Carlos, “El Capital”, Tomo III, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1980. p. 357

A su vez, Marx fundamentó que a medida que la producción industrial es más masiva e inunda el mercado existente, empuja hacia la destrucción de sus barreras, entonces lo que pone límite a esta producción no es el comercio, sino la magnitud del capital en funciones y la fuerza productiva desarrollada. El comercio termina convirtiéndose en servidor de la producción industrial.

Las colonias y el mercado mundial permitieron a las metrópolis europeas atraer hacia el sector industrial una mayor concentración de obreros asalariados, obligados a asegurar sus condiciones de vida, pero esto generó las causas para el propio exceso relativo de trabajadores y, con ello, creó las condiciones para la carencia de medios de vida en otros trabajadores, o sea el propio sistema con el trabajo no da riqueza a todo hombre, como planteaba Smith, sino un mínimo para mantenerlos trabajando y así asegurar a los que verdaderamente se apropian de ella (los dueños de los medios de producción). Como dice Marx en el Manifiesto Comunista

“El precio medio del trabajo asalariado es el mínimo del salario, es decir, la suma de los medios de subsistencia indispensables al obrero para conservar su vida como tal obrero. Por consiguiente, lo que el obrero asalariado se apropia por su actividad es estrictamente lo que necesita para la mera reproducción de su vida.”

Marx,C. y F. Engels, Manifiesto del Partido Comunista, Obras Escogidas en Dos Tomos, Tomo I, Editorial Progreso, Moscú, 1971. p.33.



Marx concluye que el propio desarrollo del capitalismo potencia las contradicciones de este régimen de producción, de aquí que el verdadero límite de la producción capitalista es el mismo capital. El desarrollo de las fuerzas productivas choca constantemente con el fin, que es valorizar el capital existente, por lo tanto, si el régimen capitalista de producción tiene la misión de desarrollar la capacidad productiva material y de crear el mercado mundial correspondiente, contradice las condiciones sociales de producción del régimen.

Marx expresa:

“Pero el mismo comercio exterior fomenta en el interior el desarrollo de la producción capitalista y, con ello, el descenso del capital variable con
respecto al constante, a la par que, por otra parte, estimula la superproducción en relación con el extranjero, con lo cual produce, a la larga, el efecto contrario.”

Marx, Carlos. Ob. Cit. pp. 260-261.

De este modo, Marx pone de relieve como el incentivo de exportar desarrolla la producción para el comercio interno y a su vez, como el excedente resultante se transforma en motivo para el comercio exterior.

En resumen, Marx puso de relieve cómo el régimen capitalista de producción revolucionó las fuerzas productivas de su época y, a la vez, puso límites al consumo de las masas y con ello al desarrollo de su mercado interior, a la par que como exigencia de este modo de producción, respondió fomentando cada vez más la fuerza productiva del trabajo social y, consecuentemente, lanzándose por todo el mundo en busca de nuevos consumidores. El mercado para Marx, en resumen, constituye una relación de desigualdad.

A estas concepciones de Marx y Engels está muy unido el pensamiento de V.I. Lenin, a quien correspondiera interpretar la realidad de Rusia como escenario de la lucha de los oprimidos. El tema del mercado fue objeto de su atención en su libro “Desarrollo del Capitalismo en Rusia”, donde por primera vez se emplea la categoría mercado interior o interno y se examina el papel que desempeña en el desarrollo del sistema capitalista.

Para Lenin, el mercado capitalista es creado por el propio capitalismo en desarrollo, mediante la división social del trabajo y la desintegración de los productores directos, convirtiéndolos en capitalistas y obreros. Lenin dedujo la existencia de una correspondencia entre el grado de desarrollo del mercado interior y el del capitalismo. En su opinión, el mercado interior no debe interpretarse como una cuestión independiente y diferente al nivel de desarrollo del capitalismo.



Lenin, Vladimir, “El Desarrollo del Capitalismo en Rusia”, Editorial Ariel, Barcelona, 1974. p. 500.

Tales deducciones condujeron a Lenin a centrar su análisis del desplazamiento de los obreros dentro del territorio nacional y la emigración desde las regiones más atrasadas hacia las más adelantadas, es decir, desde las zonas agrícolas hacia las industrializadas ( la industrialización de la población, según él),buscando mejores condiciones de vida y de trabajo. A ello habría que agregar el desarrollo mercantil e industrial capitalista de la agricultura, a lo que denominó industrialización de la agricultura, para definir la formación del mercado interior para la sociedad capitalista.

“El mercado interior para el capitalismo se crea precisamente con el desarrollo paralelo del capitalismo en la agricultura y en la industria.”

Ibídem. p. 545.

Según Lenin, en la zona agrícola ocurre una desintegración del campesinado para formar clases de la sociedad capitalista, entre las que sobresale la burguesía rural y el proletariado agrícola, aunque advierte que entre ellas existe un grupo intermedio que se descompone en el proceso de evolución capitalista adhiriéndose a los extremos de la población rural.

Entre sus estudios, Lenin también abordó la teoría de la realización y la repercusión de esta en el mercado interior, donde enfocó la importancia del consumo productivo, en el papel cada vez mayor, que desempeñaba este en la ampliación del mercado para el capitalismo, contradiciendo así a los economistas burgueses (populistas en su país) que solo se limitaban al consumo personal obviando en la teoría la existencia del capital constante y reduciendo el problema de la realización a lo tocante a la reproducción de plusvalía. Al respecto, Lenin afirmó:

“El incremento de la producción capitalista y, por consiguiente, del mercado interior, se verifica no tanto a expensas de los artículos de consumo cuanto a
los medios de producción. Dicho de otro modo, el incremento de los medios de producción va por delante del de los artículos de consumo.”

Lenin, Vladimir: “El Desarrollo del Capitalismo en Rusia”, citado por Karataev, Ryndina, Stepanov y otros, “Historia de las Doctrinas Económicas”, Volumen Segundo, Editorial Grijalbo, S.A, Méjico D.F, 1964. p. 869.

Lenin criticó así con claridad, el error de los populistas y de toda la economía burguesa en general hasta el momento, para lo cual se apoyó en las tesis de Marx sobre la composición del producto de la producción capitalista. Al propio tiempo, percibió que la expansión de la producción mercantil destruye la dispersión de los pequeños negocios, propios de la economía natural, absorbiendo los mercados locales y creando un enorme mercado nacional.

”El mercado interior para el capitalismo se crea precisamente con el desarrollo paralelo del capitalismo en la agricultura y en la industria”

Las investigaciones realizadas por Lenin, le permitieron advertir la contradicción entre el mercado interno y externo, expresada en el hecho de que el capitalismo no puede subsistir y menos desarrollarse sin una constante búsqueda de mercados. Al igual que para Marx, Lenin advirtió que el mercado exterior constituye una necesidad para el capitalismo, ya que éste no es capaz de reproducir los procesos de producción, sin una variabilidad de las condiciones de producción, lo que se traducía en provocar un aumento ilimitado de la producción.

En resumen para Lenin el capitalismo consta en su desarrollo, influye sobre el desarrollo del capitalismo en la agricultura y la industria, creando su propio mercado interior, pero junto a ello, provoca la extensión de un mercado exterior que le permita colocar el excedente de productos que se generan por la producción nacional.

“el proceso de formación del mercado para el capitalismo ofrece dos aspectos a saber: el desarrollo del capitalismo en profundidad, es decir, un mayor crecimiento de la agricultura capitalista y de la industria capitalista en un territorio dado, determinado y cerrado; y su desarrollo en extensión, es decir, la propagación de la esfera de dominio del capitalismo a nuevos territorios.”

Autor: Eloy Samuel Ramírez Acosta

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