La estrategia económica internacional que ha adoptado Chile, en el contexto del denominado "regionalismo abierto", consagra tres grandes instrumentos o vías complementarias:
1. La apertura unilateral, que viene siendo aplicada desde hace dos décadas.
2. Las negociaciones comerciales multilaterales, en las que Chile tiene activa participación.
3. La apertura negociada a nivel bilateral y regional que es utilizada, en forma intensa y creciente desde inicios de la década de los noventa.
Se estima que mediante este enfoque, Chile tendrá cubierto un porcentaje cercano al 90% del total del comercio exterior para antes del año 2010. Hoy, nuestro país dispone de un mercado de 434 millones de consumidores, a los que puede llegar en forma preferencial mediante los tratados comerciales vigentes.
La dinámica de negociaciones implementada por el Gobierno de Chile, a través de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon), ha sido de gran actividad en los últimos años. Actualmente, además de haber suscrito Acuerdos de Alcance Parcial, y Acuerdos de Complementación Económica, en el marco del Tratado de Montevideo de 1980 (ALADI), y los Tratados de Libre Comercio (TLC) con Canadá, México y Centroamérica, están siendo negociados otros TLC con Estados Unidos, European Free Trade Association (FTA) y Corea, junto con el Acuerdo de Asociación Política, Económica, y de Cooperación con la Unión Europea (UE). Además, Chile participa en Mercosur, APEC, ALCA, y otros foros multilaterales, como la Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD). Para complementar la regulación de las disposiciones arancelarias y no arancelarias con el comercio de bienes y servicios, han sido negociados también Acuerdos de Protección de Inversiones (APPI) y Acuerdos de Doble Tributación, que se tiene con países como Polonia, Argentina, Rusia, Reino Unido, entre otras; y se están negociando con países como Portugal, Holanda , China, etc. esto busca evitar doble tributación e impedir evasión fiscal.
