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La empresa privada en la Innovación

INTRODUCCIÓN

 

El desarrollo de Chile en el ámbito de la economía del conocimiento debe sustentarse necesariamente en un esfuerzo público-privado. La cooperación público-privada en el Sistema Nacional de Innovación, como muestra la experiencia internacional, es indispensable para desarrollar una capacidad de innovación efectivamente orientada a la competitividad, jugando cada sector un rol insustituible en ello. En efecto, por una parte el sector público debe orientarse a corregir las fallas de mercado y sistémicas que inhiben la innovación y/o su financiamiento; y por otra, el sector privado debe centrarse en revelar las ventajas comparativas en torno a las cuales innovar, a parte de exigir transparencia y rendición de cuentas para minimizar las eventuales fallas de Estado.

 

En este contexto, en la presente sección se proponen mecanismos que faciliten la necesaria cooperación público-privada y aumenten el nivel, la pertinencia y la eficiencia del esfuerzo innovador nacional.

 

DIAGNÓSTICO

 

•  Existencia de grandes diferencias en la problemática de las empresas asociada a la innovación, dependiendo del tipo de mercados que enfrentan, la propiedad, el tamaño de la firma y el giro productivo.

 

La literatura especializada sugiere que las firmas productivas enfrentan diferentes problemas asociados a las actividades científico-tecnológicas dependiendo del giro principal de la empresa, del mercado donde opera, del tipo de competencia que enfrenta y de la orientación de mercado. En efecto, en términos gruesos se pueden distinguir al menos seis tipos de firmas dependiendo de sus características innovativas y del giro/propiedad del negocio:

 

•  Empresa nacional moderna adaptadora de tecnologías.

 

Se trata de empresas que operan en mercados sometidos a intensa competencia y que han incorporado técnicas de gestión modernas. Entre ellas están ciertos segmentos de empresas exportadoras (frutas, vinos, salmón y productos de madera) y las grandes empresas de servicios orientadas al mercado local. Su problema tecnológico base está en adoptar y/o adaptar esfuerzos tecnológicos foráneos en orden de incrementar el valor agregado de sus productos. Ello apunta a una buena segmentación de mercados vía mejoras de productos y la incorporación de nuevas tecnologías, que pueden además permitir reducir los costos de producción.

 

•  Empresa nacional moderna productora de commodities.

 

En este segmento está la mayor parte de las exportaciones chilenas, principalmente en los sectores de minería tradicional y forestal. En este caso, y dado el tipo de bien que producen, las mejoras tecnológicas están orientadas principalmente al aspecto productivo. Por tanto, dichas innovaciones tienden a ser de proceso, concentradas en la línea de producción o bien en la incorporación de nueva maquinaria y equipo, mucho del cual es importado y requiere adaptaciones y mejoras importantes.

 

•  Empresa de base tecnológica productora de bienes y servicios para la producción.

 

Son firmas cuyo giro principal es el desarrollo de tecnología. Representada por sectores tales como la electrónica, el software y las maquinas y equipos, la innovación de producto es su razón última de existencia. Son firmas de tamaño relativo discreto, muchas de ellas creadas por ingenieros provenientes directamente de la universidad o bien de grandes empresas exportadoras que avizoran un nicho de negocios asociados a la oferta de tecnología ad hoc. Uno de sus principales problemas es el acceso a financiamiento.

 

•  Pymes tradicionales adaptadoras de tecnologías.

 

A este segmento pertenece la gran mayoría de las empresas chilenas. Caracterizadas por una gran heterogeneidad de prácticas no sólo innovativas sino de gestión y administración. Su principal problema son los temas de gestión donde los aspectos de innovación, particularmente aquellos de carácter tecnológico, no forman parte de sus decisiones directivas, pues deben primero cerrar brechas básicas de productividad.

 

•  Empresa multinacional productora de servicios y bienes de capital.

 

Este grupo de empresas, si bien de número reducido en nuestro país, constituye una gran fuente de atracción de nuevas ideas desde el exterior. Al igual que sus homólogas locales, su giro principal son las innovaciones de producto, aunque para éstas el tema de financiamiento no es una restricción y mas vienen a aprovechar las ventajas que les entrega el país anfitrión en áreas de infraestructura, capacidad de compra local o canales de comercialización establecidos. La escasa presencia de este tipo de firmas en nuestro país puede deberse a la lejanía de los grandes centros de ventas, tamaño local reducido, desconocimiento de las ventajas que ofrece el país para las mismas o falta de incentivos directos para su instalación.

 

 

 

•  Empresa de base tecnológica orientada a sectores de aplicaciones de base científica

Grupo muy escaso en nuestro país, son aquellas que cuentan con infraestructura de laboratorios y/o tienen acceso a laboratorios universitarios o públicos cuyo objetivo es vincularse en proyectos a gran escala particularmente en sectores relacionados con la biotecnología, y el desarrollo de medicamentos. Los aspectos de apropiabilidad de conocimiento generado son de particular relevancia en este grupo de empresas.

 

•  Bajo nivel de financiamiento y gasto privado en I+D

 

Existe evidencia contundente de que el sector privado chileno participa poco tanto en el financiamiento como en la realización de actividades científico-tecnológicas. En efecto, dado el nivel de gasto actual en este tipo de actividades y teniendo en consideración lo experimentado por países actualmente desarrollados que presentaban una estructura productiva similar a la nuestra en el pasado, la participación privada debería multiplicarse en términos de recursos involucrados.

 

•  Bajo porcentaje de investigadores en sector privado.

 

Lo anterior es consistente con una baja participación de científicos y tecnólogos que desarrollan sus tareas de investigación en el sector privado. Cifras conocidas muestran que sólo un bajísimo porcentaje de este tipo de recurso humano calificado participa en firmas productivas desarrollando proyectos de carácter tecnológico, lo que contrasta fuertemente a lo observado en países con un mayor nivel de desarrollo.

 

 

 

•  Bajo número de empresas realizando actividades de I+D e Innovación Tecnológica como parte de sus rutinas.

 

Mas allá del bajo nivel de recursos involucrados, el número absoluto de firmas que realizan este tipo de actividades en forma sistemática es muy reducido. Este pequeño grupo se concentra en sectores donde el país presenta ventajas comparativas y, de manera similar a lo observado en otras latitudes, corresponde principalmente a firmas de gran tamaño relativo medido por su nivel de ventas. En este sentido, se verifica un bajo número de empresas extranjeras intensivas en tecnología instaladas en el país, cuya importancia radica no sólo en su aporte a la inversión, empleo y nuevas exportaciones. En efecto, resulta también de significación su contribución a la generación de externalidades, tales como: aprendizaje por parte de profesionales y ejecutivos nacionales de técnicas de gestión de la innovación; adquisición de know-how; externalidades tecnológicas a proveedores y clientes; generación de spin-offs de base tecnológica, entre otras.

 

•  Innovación tecnológica no forma parte de la estrategia de negocios de la mayoría de las firmas.

 

Dentro de los elementos más importantes en las estrategias de las firmas, en su mayoría implícitas, no figuran los aspectos relacionados con la innovación tecnológica. En muchos casos esto puede ser señal de no estar asignándole la relevancia que estos aspectos ameritan para el futuro del negocio. Si bien en algunos sectores este ámbito puede no ser de interés inmediato – en particular en aquellos sectores productores de commodities basados en recursos naturales, cabe señalar que las ventajas comparativas estáticas que actualmente se poseen pueden perderse de no realizarse innovaciones tecnológicas.

 

•  Baja participación nacional en la cadena de valor agregado de productos no commodities .

 

Uno de los ámbitos donde el país aparece en forma mas rezagada en los indicadores de competitividad internacional se refiere a la fracción del total del valor agregado que queda en manos de los productores nacionales. En efecto, de acuerdo a los índices de competitividad internacional, sólo una bajísima fracción del valor añadido total de los productos exportados por chilenos queda en manos de éstos, repartiéndose el resto de dicho valor entre distribuidores, comercializadores y vendedores finales.

 

•  Empresas con baja capacidad de prospección e inteligencia de negocios en mercados externos.

 

Para una economía fuertemente exportadora como la chilena, el potencial de innovación está estrechamente vinculado con el nivel y calidad de conocimiento y ‘cercanía' que sus empresas alcancen respecto de los mercados y clientes finales. Esto es, innovación y conocimiento del mercado —en este caso internacionales— van muy de la mano. Dicho conocimiento permite identificar nuevas oportunidades de negocios, asociados ya sea a la diversificación de mercados y al acceso a segmentos más especializados de estos; o al desarrollo de productos y servicios más diferenciados y de mayor valor agregado; o a lograr un mejor posicionamiento en el canal de comercialización y distribución, con estrategias competitivas adecuadas. Las empresas no invierten lo suficiente en este tipo de actividades debido a que no pueden apropiarse de todos los beneficios que ello genera. Por este motivo existe una justificación de un accionar público. No obstante lo anterior, la agencia encargada de realizar esta labor, PROCHILE se ha ido concentrando principalmente en la promoción comercial (campañas), y no realiza inteligencia de negocios en la calidad y cantidad acordes al nivel de posicionamiento y grado de internacionalización alcanzado por Chile. Se requieren políticas y soluciones institucionales que, incluido pero no limitado a PROCHILE, se adecuen a los desafíos de nuestra inserción en la economía mundial.

 

•  Innovaciones con sesgo a mejorar procesos, primero de gestión y luego productivos.

 

Las encuestas de innovación en los sectores de agroindustria, manufactura, energía y minería, muestran que gran parte de las innovaciones que realizan las firmas son de carácter “blando”. Es decir, se concentran en temas relacionados con la gestión del negocio lo que no implica necesariamente un contenido tecnológico. Si bien ello puede ser necesario y podría explicarse en función del tipo de competencia que existe en dichos sectores, también puede ser el reflejo de una falta de cultura empresarial relacionada con las actividades científico-tecnológicas.

 

•  Inmadurez del sistema de información del Sistema Nacional de Innovación.

 

No obstante importantes esfuerzos para generar información que caracterice el esfuerzo innovativo que se lleva a cabo en el país, no se cuenta aún con un sistema de información acorde a los estándares internacionales y que cumpla con las funciones de identificar las problemáticas de los distintos agentes y que genere además un efecto demostración entre los actores participantes.

 

•  Existencia de situaciones que inhiben la experimentación al castigar excesivamente los fracasos.

 

La experiencia mundial muestra que, previo a arribar a una situación de éxito empresarial, los emprendedores pasan en promedio por más de una experiencia de fracaso, la que tiende a dejar enseñanzas valiosas. En Chile por la legislación y la cultura prevalecientes aún tienden a castigar en exceso al emprendedor que falla, no sólo en términos patrimoniales, sino también en términos morales y de reputación, al no facilitar una distinción clara entre aquellos casos en que en la quiebra hay presencia de dolo y aquellos en que no la hay. Ello desincentiva el volver a emprender.

 

•  Falta de una cultura de innovación tecnológica tanto a nivel directivo como de los mandos medios y trabajadores.

 

La evidencia muestra que no sólo en los mandos ejecutivos los aspectos relacionados con la innovación tecnológica no son prioridad directiva, sino que los mandos medios y trabajadores tampoco tienen interés a este respecto. Ello se ve particularmente reflejado en aspectos relacionados con la resistencia al cambio y el bajo interés en capacitarse en aspectos tecnológicos, que generan trabas adicionales a un proceso mayor de desarrollo tecnológico al interior de las empresas.

 

•  Falta de oferta de insumos claves para el proceso innovativo

 

•  Capital humano

 

Los directivos de grandes empresas nacionales identifican dentro de los principales obstáculos para mejorar su capacidad innovativa la falta de recursos humanos calificados que permitan potenciar estas actividades al interior de la empresa. Existen al menos dos perfiles de este recurso que está faltante. Uno de carácter científico, que tenga y entienda la dinámica de las empresas y que su aporte sea adaptar, mejorar y/o desarrollar nuevas tecnologías que le permitan generar o mantener una ventaja competitiva a las firmas en las cuales trabajan. Claramente las instituciones de educación superior no están generando graduados con este perfil en forma sistemática. El segundo tipo de profesional es aquel que tiene una base científica fuerte pero que su quehacer está orientado más en relación a la gestión tecnológica, interna y externa. Es decir, a actuar como un animador al interior de la firma que coordine, oriente, convenza y estimule las actividades tecnológicas en forma acorde al giro del negocio y a nivel externo pueda visualizar las deficiencias que la firma presente en estos ámbitos para consolidar su posición competitiva.

 

•  Recursos financieros

 

En las empresas de menor tamaño, si bien el problema de falta de capital humano está presente, los aspectos relacionados con el financiamiento son, en términos relativos, más restrictivos. Ello es particularmente evidente en el caso de nuevos emprendimientos liderados por profesionales jóvenes con una alta capacidad científica y/o tecnológica. Esto ocurre debido a que la mayoría de sus activos son de carácter intangible, los cuales son complejos de evaluar y por ello dificultan el financiamiento, particularmente el de más largo plazo.

•  Falta de vinculación a nivel de cluster , en particular en temas tecnológicos que afectan a todo el grupo que lo compone.

 

Una de las principales características de los diferentes sectores productivos nacionales es la falta de una vinculación más sólida entre los distintos eslabones o agentes de cada cluster productivo. Este hecho descansa principalmente en aspectos relacionados con la poca confianza que se tienen los distintos agentes del grupo, generando, en consecuencia, altos costos de transacción entre los mismos. Es en este contexto que los problemas de apropiación del nuevo conocimiento y los incentivos al desarrollo y/o adaptación de tecnologías que impactan a todo el grupo son muy relevantes.

 

 

 

•  Falta de conocimiento de los instrumentos públicos disponibles para el apoyo a actividades científico tecnológicas a nivel de la firma

 

Las evaluaciones de impacto realizadas a un conjunto de programas de apoyo público a la investigación y desarrollo de innovación tecnológica en el sector privado muestran sin lugar a dudas que los aspectos de información sobre los mismos representan una de sus grandes debilidades. Estas críticas son realizadas no sólo por aquellas personas o firmas que no han sido beneficiarias de los programas sino que también por los mismos beneficiarios. Muchas de ellas se fundan en la gran fragmentación existente en el aparato público de apoyo al sector privado en estas áreas.

 

•  Complejos mecanismos de aplicación al sistema de fondos y/o ayuda estatal en este tipo de actividades.

 

Ligado con lo anterior, la percepción general de los usuarios del sistema público de apoyo a las actividades científico tecnológicas y la evidencia recogida mediante encuestas, muestra que se trata de procesos complejos, con plazos muy largos existiendo una gran rigidez en la forma de plantear el problema y el tipo de propuesta que se espera.

 

•  Falta de una vinculación mas fluida con las instituciones de educación universitaria y/o los generadores de conocimiento aplicado.

 

La evidencia internacional es contundente respecto a la importancia que tiene una fluida vinculación entre los centros generadores de conocimientos y aquellos demandantes de los mismos. Las críticas que se observan en el caso chileno vienen de ambas partes. Por un lado, la falta de visión práctica de los trabajos académicos desarrollados al interior de las universidades generan costos de adaptación muy importantes inhibiendo de esta manera un tiempo eficiente de transferencia. Y de la otra parte, la diferente urgencia en términos de tiempos involucrados que los empresarios otorgan a los estudios de las soluciones en contraste con los tiempos que requieren los académicos, generan según estos últimos condiciones subóptimas para investigar. Los aspectos relacionados con los precios de transferencia junto a la reserva del conocimiento involucrado son aspectos adicionales que entorpecen una mayor fluidez en las interacciones entre ambos agentes. Una de las soluciones tradicionales a los problemas anteriormente descritos es la creación de instituciones intermediarias entre universidades y empresas. Sin embargo, el nacimiento de este tipo de instituciones no ocurre necesariamente en forma espontánea y fallas de coordinación y de información pueden justificar el apoyo público a la creación y funcionamiento temprano de las mismas.

 

•  Bajo interés en la creación de spin-offs

 

En los países desarrollados muchas de las empresas de carácter tecnológico han surgido de spin-offs de firmas de carácter más tradicional. Lo anterior, como consecuencia del desarrollo de tecnologías en casa para solucionar problemas propios de la firma con potencial de ser aplicados a otras firmas y/o sectores productivos. El gran problema que estas nuevas firmas enfrentan, en una primera etapa, es la alta dependencia que tienen de su firma madre pues normalmente constituye su principal y quizá único cliente. No obstante lo anterior, muchos de estos negocios, no son desarrollados pues la firma madre advierte la potencial pérdida de competitividad que una mayor difusión del conocimiento entre sus competidores le puede generar. Por otra parte, estas firmas de corte más tradicional perciben que el desarrollo de tecnología para terceros no constituye parte del giro principal del negocio quitándole apoyo a una fragmentación de la misma.

 

 

 

 

•  Baja difusión de mejores prácticas

 

Una de las principales características del estrato de pequeñas empresas es la gran heterogeneidad existente en sus productividades. Evidencia reciente muestra que existe una gran variedad de formas de organización de la producción entre empresas pertenecientes al mismo sector lo que redunda en marcadas diferencias en su desempeño. La misma evidencia sugiere que una reducción de dicha heterogeneidad – particularmente adoptando las mejores prácticas, tendría un impacto muy superior a aquel que se deriva de la salida de las firmas mas ineficientes o bien la incorporación de tecnología de última generación.

 

•  Dificultad en la aceptación de gastos en I+D para fines tributarios.

 

Acorde al sector empresarial, un factor inhibidor del gasto en I+D surge del tratamiento tributario que se les estaría dando a estas partidas, resultando en que muchas veces no son aceptadas por la institucionalidad controladora como gastos del período. Ello pues aparentemente no existiría una normativa clara y precisa sobre las partidas que pueden considerarse como tales. Lo anterior generaría confusión y desaliento para realizar este tipo de actividades o al menos para contabilizarlas como se debiese.

 

•  Bajo uso de los derechos de propiedad industrial para la generación de negocios tecnológicos

 

En Chile se solicitan menos de 3.000 patentes al año, de las cuales algo más de 500 (el 18%) provienen de demandantes chilenos. Alrededor de 50 patentes son otorgadas cada año en Chile a solicitantes nacionales, incluyendo empresas, universidades, institutos de investigación y personas naturales. Lo anterior muestra que las empresas chilenas casi no utilizan la protección a la propiedad industrial que ellas generan —en especial el patentamiento de nuevos productos o procesos—, desaprovechando la posibilidad de incorporarse al mundo de los negocios tecnológicos. Tanto la adquisición como la venta de licencias son recursos de muy limitada utilización por las empresas chilenas. Más aun, la enorme mayoría de las firmas, incluyendo a aquellas que innovan tecnológicamente, desconoce las potencialidades de una patente e ignora los procedimientos para proteger y licenciar sus innovaciones.

 

CRITERIOS GENERALES Y PROPUESTAS DE POLÍTICA

 

Para la elaboración de las propuestas, en primer lugar, se plantean algunos criterios generales como líneas orientadoras de la política sobre fomento a la actividad innovativa del sector privado. En seguida se plantea un conjunto de propuestas concretas de política deseables de implementar en el corto y mediano plazo.

 

CRITERIOS GENERALES

 

•  Establecer un sistema de incentivos eficaz y eficiente al sector privado, de administración simple, y ajustado a los recursos públicos disponibles.

 

•  Promover la accesibilidad de los beneficiarios a los apoyos públicos, adoptando una clara orientación al usuario.

 

•  Los instrumentos de apoyo del Estado deben ser guiados bajo los principios de transparencia, libre acceso, contestabilidad y evaluación.

 

•  Considerar adaptabilidad y flexibilidad, en el sentido de poder discontinuar instrumentos que queden obsoletos y de actualizarlos según la evolución del Sistema Nacional de Innovación.

 

•  Asegurar una evaluación sistemática y transparente, así como una rendición de cuentas periódica, de todos los instrumentos y programas de apoyo público.

 

•  Velar por una mirada coherente y sistémica de los apoyos públicos, facilitando la generación de masas críticas de manera de emprender esfuerzos suficientes para generar impactos.

 

•  Asegurar alta adicionalidad y requerir niveles significativos de cofinanciamiento del sector privado, tanto como señal de compromiso como de pertinencia del esfuerzo.

 

•  Desarrollar instrumentos pertinentes para las distintas realidades de empresas, equilibrando la lógica de proyectos y aquella relacionada con programas.

 

•  Promover la asociatividad y el trabajo conjunto entre diversos agentes del Sistema Nacional de Innovación.

 

•  Fomentar el desarrollo de la investigación sobre la base de estrategias donde el sector privado debe participar en su pertinencia y calidad.

 

PROPUESTAS

 

•  Ejecutar estudios de competitividad a nivel de cluster con la activa participación empresarial.

 

Debe ejecutarse un conjunto de análisis de competitividad a nivel de los principales clusters nacionales –consolidados y emergentes – que permita identificar agendas de acción específicas para potenciar su desarrollo futuro, identificando en particular las agendas de formación de recursos humanos, investigación básica, formación de capacidades e innovación empresarial. La selección de los clusters debe ser hecha por el Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad en base a procedimientos y criterios consensuados. Para su ejecución se debe asegurar presencia de la contraparte empresarial en cada sector, tanto a nivel de aportes en el financiamiento de los estudios como en la supervisión estratégica de ellos. De esta manera se avanzará en materializar la estrategia de innovación para la competitividad a un nivel muy concreto y cercano a las necesidades de cada empresa.

 

•  Promover la inserción de científicos y tecnólogos en las empresas

 

Se debe continuar y potenciar el actual programa de inserción de científicos y tecnólogos en la empresa privada, que consiste en un subsidio a la contratación. No obstante lo anterior, se sugiere flexibilizar las condiciones de calificación de los candidatos que pueden incluir también a doctores sin la necesidad obligatoria que el trabajo a realizarse esté orientado a un posdoctorado. Se debe incorporar esta línea del actual Programa Bicentenario a los programas de apoyo de CORFO generando los mecanismos de promoción necesarios. Se debe velar porque los criterios de selección de los candidatos cumplan con el objetivo de potenciar el desplazamiento de científicos desde el ámbito universitario hacia la empresa privada. También debe permitirse postular a científicos que estén trabajando en el extranjero. No deberían ser beneficiarios del programa aquellos científicos que se encuentren trabajando en otra empresa privada dentro del país ni aquellos científicos que deseen comenzar su nueva empresa en forma autónoma para los cuales existen otros canales disponibles.

 

 

 

 

 

 

•  Promover la generación de gestores tecnológicos que actúen como interlocutores con el resto de los agentes y sean agitadores o animadores tecnológicos al interior de las firmas.

 

Se debe promover la formación de gestores tecnológicos que intensifiquen y enriquezcan la interlocución sobre cuestiones tecnológicas entre los distintos actores integrantes de las empresas y entre estas y los demás actores del Sistema Nacional de Innovación. Para ello se propone fortalecer los postgrados nacionales en gestión tecnológica, las becas para estos estudios en el extranjero y el incipiente programa de pasantías tecnológicas en países destacados por su desarrollo en este campo, programa de Innova Chile que combina, articuladamente, actividades en empresas y centros tecnológicos de punta e que provee los recursos para este efecto.

 

•  Expandir el programa de consorcios tecnológicos y constituir gobiernos corporativos eficaces.

 

Se propone expandir el programa, considerando ciertos perfeccionamientos al mismo. En particular, se propone: Desarrollar un dispositivo que, en caso de ser solicitado, facilite fraccionar y/o reagrupar consorcios y arbitrar disputas que requieran dilucidación tecnológica, además de las cuestiones contractuales involucradas; Fortalecer el programa de apoyo a la formación de consorcios de Innova Chile para prevenir las situaciones antes mencionadas a través de procesos de articulación más elaborados y dispositivos contractuales y de gobernabilidad adecuados; Focalizar los consorcios tecnológicos en aquellas iniciativas asociativas que articulen derechos de propiedad de manera efectiva, no los dispersen, por lo tanto, no generen organizaciones excesivamente vulnerables y; Concentrar el esfuerzo de apoyo a la formación y operación de estos Consorcios en Innova Chile, diferenciándolos de otras formas de asociatividad orientadas a programas de investigación, más generales y con derechos de propiedad más dispersos y menos definidos.

•  Consolidar la implementación de una línea de Programas Tecnológicos Temáticos o Sectoriales.

 

Junto con dar continuidad a las líneas de apoyo a la innovación de carácter horizontal (sin privilegio sectorial o temático), se propone consolidar la línea de Programas Tecnológicos de Innova Chile. Ello involucra la identificación de áreas tecnológicas de especial relevancia para sostener y expandir la capacidad competitiva nacional, para cuyo desarrollo se separarán recursos a ser destinados a la ejecución de proyectos en esas áreas en períodos de tres a cinco años. La selección de áreas deberá cuidar la consistencia con la estrategia de Innovación para la Competitividad. Un programa podrá incluir proyectos de investigación ejecutados por empresas, universidades o centros de investigación, en forma individual o consorciada, más iniciativas destinadas a la difusión de oportunidades o resultados (seminarios o talleres, cursos de creación de competencias, misiones tecnológicas, etc.). El establecimiento de un programa, por decisión del Consejo de Innova Chile, deberá hacerse luego de un estudio en profundidad, con enfoque prospectivo, acerca de su pertinencia y de que se garantice un real compromiso de parte de las industrias beneficiadas. Ello presume, un importante ejercicio de animación y sensibilización previo hacia empresas y entidades tecnológicas. En la fase de ejecución deberá establecerse un directorio público-privado a cargo del seguimiento de la ejecución de cada programa. Los proyectos al interior de cada programa deberán ser evaluados en su mérito, asegurando calidad y pertinencia. Innova Chile deberá asegurar la debida articulación de estos programas con iniciativas concomitantes ejecutadas por Conicyt u otros fondos.

 

 

 

 

 

•  Dar un mayor nivel de flexibilización a la innovación empresarial particularmente en términos de facilidad de acceso al sistema público de apoyo.

 

Se debe promover el establecimiento de un programa de apoyo a la innovación en las empresas que permita el acceso por ventanilla abierta de proyectos que contemplen actividades de investigación y desarrollo, de magnitud significativa contratadas por las empresas con entidades acreditadas por Innova Chile. Estas últimas deberán ser auditadas a posteriori para garantizar que no se produzcan irregularidades. Además se debe promover activamente la utilización de este programa por parte de las empresas, especialmente empresas grandes, medianas o iniciativas asociativas de pymes. Este mecanismo sustituiría la evaluación ex ante propia de otros programas afines.

 

•  Asegurar un sistema efectivo de incentivos al gasto en I+D de las empresas.

 

Se debe asegurar la existencia permanente de un sistema coherente y efectivo de incentivos para el sector privado, constituido por subsidios, matching funds y otros mecanismos considerados dentro de las mejores prácticas internacionales. Sin perjuicio de la anterior, se propone estudiar la posibilidad de contar con un mecanismo de franquicia tributaria para fomentar la actividad innovativa en las empresas, que debería aprobarse por vía legislativa, que sea capaz de asegurar la adicionalidad y pertinencia de los proyectos a financiar.

 

•  Evaluar perfeccionamientos de aspectos tributarios que eventualmente puedan estar inhibiendo el esfuerzo innovador de las empresas.

Existen hipótesis respecto a que ciertos aspectos tributarios podrían estar inhibiendo el esfuerzo innovador de las empresas en nuestro país. Entre ellos se mencionan los criterios con que el SII reconoce o rechaza los gastos en I+D; así como el impuesto que debe pagarse por concepto de importación de softwares y por la contratación en el exterior de trabajos de ingeniería o asesorías técnicas en general. Estos y otros aspectos tributarios en esta línea, deberán evaluarse en su mérito de forma de compatibilizar sus objetivos propios y la coherencia del sistema tributario, con el objetivo de promover la innovación tecnológica en las empresas.

 

•  Apoyar la creación y funcionamiento de entidades de transferencia tecnológica que vinculen a las instituciones de investigación, nacionales o extranjeras, con el sector productivo.

 

Se propone dar un apoyo público a la creación de entidades de transferencia de un alto grado de especialización en gestión tecnológica. Estas deberán contar con capacidades científicas y tecnológicas orientadas a buscar y seleccionar resultados de investigación con potencialidades productivas, especialmente en el ámbito universitario dentro y fuera del país. Deberán identificar además aplicaciones posibles, procurar su valorización a través del patentamiento y del licenciamiento, y apoyar a universidades y empresas en los procesos de elaboración y negociación de contratos tecnológicos. Así se logrará completar el ciclo de la innovación tecnológica, mejorando el retorno de la inversión en I+D realizada con el soporte de los fondos.

 

•  Fortalecer la institucionalidad de apoyo a los derechos de propiedad industrial

 

Con el fin de extender en el mundo empresarial la utilización de los derechos de propiedad industrial como una efectiva herramienta de inserción en los mercados tecnológicos se creará el Instituto de Propiedad Industrial, como una entidad pública de funcionamiento descentralizado. Este Instituto tendrá entre sus funciones principales proporcionar capacitación al mundo de los innovadores —empresas, universidades y otros— acerca de la utilización de las herramientas de la propiedad industrial para incorporarse a los mercados de la tecnología —patentamiento y licenciamiento de tecnologías—, como también realizar una amplia difusión entre los actores del Sistema Nacional de Innovación acerca de las abundantes fuentes de información internacional sobre la materia.

 

•  Crear y/o fortalecer mecanismos de extensionismo tecnológico

 

Se debe incorporar decididamente a la Pyme al esfuerzo de innovación, a través de un programa masivo de difusión y de extensión tecnológica, posibilitando mejoras sustantivas de la productividad y la calidad de su producción. Para ello se debe implementar una red de extensión que proporcione a éstas servicios tecnológicos especializados, así como asistencia técnica para su adecuada adopción. La estructuración de programas de extensionismo a la Pyme en temas específicos, mediante programas trienales licitados a instituciones con competencias tecnológicas y de gestión empresarial resulta una fórmula eficiente para abordar este desafío. Se propone la licitación de recursos públicos por parte de CORFO a institutos tecnológicos, centros tecnológicos vinculados a universidades, entidades gremiales y ONG, o asociaciones entre algunos de ellos. Estas entidades proveerían servicios especializados de apoyo a la selección de equipos y tecnologías; resolución de problemas técnicos puntuales; información especializada; acceso a redes; apoyo en la formulación de proyectos; calidad de procesos y productos, etc. Estos servicios incluirían la información a las Pyme de las diferentes posibilidades de apoyos públicos disponibles en la CORFO y en otros servicios para la modernización productiva y la innovación.

 

 

 

 

 

•  Potenciar o facilitar la creación de mecanismos de apoyo a los corporate ventures para promover la creación de spin-offs

 

Se propone utilizar los mecanismos de financiamiento para capital de riesgo de CORFO para crear fondos de Corporate Venture . Por medio de estas operaciones una empresa grande puede adquirir una participación minoritaria en el capital de una pequeña empresa innovadora, que ofrece importantes perspectivas de desarrollo. La administradora debe contar entre sus socios con administradores profesionales. Debe haber apoyo de la empresa grande a la pequeña innovadora en aspectos estratégicos tales como acceso a canales de comercialización, contratos de compra de servicios y acceso a redes relevantes, entre otros. La inversión debe ser realizada en empresas innovadoras ya sea de base tecnológica o que representen diversificación de productos en un ámbito local. Deben ser aceptables las call options de la empresa grande sobre las acciones de la empresa innovadora. De esta manera, se propone estimular en forma explícita la utilización de los mecanismos de financiamiento para capital de riesgo y/o los instrumentos de apoyo al emprendimiento de la CORFO, especialmente el capital semilla, para apoyar el desarrollo y crecimiento de spin-offs de origen empresarial. Para el caso de empresas públicas, se sugiere velar para que no existan restricciones de tipo administrativo para que estos procesos se puedan generar.

 

•  Apoyar el desarrollo de las industrias de Capital Semilla y Capital de Riesgo

 

Se debe fortalecer el perfeccionamiento de los incentivos introducidos recientemente por CORFO, en la dirección de premiar la inclusión de proyectos innovativos con alto potencial de crecimiento, calificados por Innova Chile, en los portafolios de los Fondos correspondientes. Se sugiere apoyar las indicaciones al proyecto de reforma al mercado de Capitales (MK2) que permitirá transitar desde el financiamiento de los fondos de Capital Semilla y de Riesgo hacia los aportes de capital de CORFO, minoritarios, que permiten compartir el riesgo en el caso de los escenarios menos favorables e incluir dispositivos que limiten la tasa de rentabilidad que obtiene la Corporación en caso de éxito del Fondo, incentivando la industria privada de los fondos de Capital Semilla y Capital de Riesgo.

 

•  Revisar la Ley de Quiebras, de modo de facilitar la continuidad del esfuerzo empresarial.

 

Dado que en Chile la Ley de Quiebras ha tendido a castigar en exceso al emprendedor que falla, se propone, completar su proceso de perfeccionamiento, revisando aquellos aspectos penales que redundan en la estigmatización de empresarios declarados en quiebra sin presencia de acciones dolosas. Asimismo deben modificarse los criterios de elegibilidad de empresas a fondos públicos de apoyo a la innovación, de modo de no excluir emprendedores con potencial que puedan haber tenido fracasos en el pasado.

 

•  Fortalecer el Programa de Atracción de Inversiones de Alta Tecnología.

 

La instalación en el país de empresas que basan sus estrategias competitivas en la innovación tecnológica no sólo genera inversión, empleo y nuevas exportaciones, sino que también importantes externalidades. Para incrementar el arribo de este tipo de empresas y el establecimiento en Chile de centros de I+D es necesario reforzar el esfuerzo promocional, estableciendo oficinas de promoción en mercados clave; potenciando campañas de imagen país; y facilitando infraestructura para la instalación de empresas. En términos institucionales, para fortalecer la función de atracción de inversiones, ésta debe radicarse únicamente en CORFO, debiendo abandonar tal función el Comité de Inversiones Extranjeras. Asimismo, se propone evaluar la pertinencia de continuar suscribiendo contratos de inversión extranjera en virtud del DL600 redundantes e innecesarios, que puede estar generando señales contradictorias a los inversionistas (por un lado se presenta al país como un bastión de la no discriminación, estabilidad y protección de los derechos de propiedad, y por otro, se les dice a los inversionistas extranjeros que para proteger su inversión extranjera requieren un Contrato Ley con el Estado de Chile).

 

•  Mejorar la capacidad de prospección y de inteligencia de negocios en mercados externos para identificar nuevas oportunidades de innovación y facilitar la internacionalización de empresas.

 

Se propone, a través de CORFO o de PROCHILE: a) abrir una línea especial para cofinanciar, en conjunto con grupos de empresas, la realización de programas de prospección y de investigación de mercados y de análisis competitivo, contratados con entidades y empresas de reconocida experiencia y debidamente acreditadas (locales o internacionales); b) complementariamente, apoyar la instalación de plataformas comerciales y de servicios compartidos en mercados de destino, para facilitar la inserción de empresas chilenas en ellos; c) establecer un programa de pasantías pagadas de profesionales ( seniors y jóvenes) y expertos de la industria, para inmersión en mercados relevantes (1-6 meses) para apoyar labores de inteligencia de negocios y tecnológica. Dichas pasantías se coordinarían con las oficinas de la red externa de PROCHILE y RR.EE. (embajadas y consulados).

 

•  Promover una cultura de la Innovación en el sector empresarial.

 

Se propone poner en marcha, con el decidido apoyo de los gremios empresariales, un gran esfuerzo de activación/animación destinado a persuadir a las empresas nacionales de los beneficios de invertir en innovación y de la urgencia de ello para el crecimiento futuro del país. Este esfuerzo debe incluir programas de seminarios en que se presenten mejores prácticas, promoción de la creación de redes de innovadores y estímulo a la generación de asesorías especializadas para facilitar la incorporación de la innovación en las estrategias empresariales. Asimismo, debe iniciarse una campaña de divulgación masiva de los programas e instrumentos públicos de apoyo a la innovación ya existentes, los que además deberán promover la accesibilidad de los beneficiarios y tener una mayor orientación a los usuarios. Finalmente, como apoyo a los elementos anteriores, debe lograrse la madurez del sistema de información del Sistema Nacional de Innovación, de manera de identificar adecuadamente los esfuerzos innovativos de las empresas y los obstáculos que enfrentan distintos tipos de ellas para materializar esfuerzos mayores.

Como citar este artículo: 

Federico Anzil (20 de Sep de 2006 - primera publicación: 2006). "La empresa privada en la Innovación". [en linea]
Dirección URL: https://www.zonaeconomica.com/empresainnovacion (Consultado el 22 de Nov de 2017)




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