Alcance de las Explotaciones Ovinas

En esta sección se aplican los conceptos aportados por Nueva Economía Institucional, más específicamente por la teoría de los costos de transacción, con el fin de determinar los factores que influyen en la elección del tipo de organización de las explotaciones ovinas.

Al analizar la forma de organización de una empresa en general, o de un establecimiento ovino en particular, se deben considerar no sólo las condiciones tecnológicas y de precios. Además, se deben tener en cuenta las fricciones de la realidad dadas por la información limitada, la existencia de costos de transacción, los costos en los ajustes de precios, las acciones del gobierno, las barreras a la entrada y a la salida, etc. Si se consideran estos conceptos surgen los problemas de riesgo moral, especialización y costos de transacción, entre otros.

Como se vio en el Capítulo II, la posibilidad de obtener economías a través de los costos de transacción admite la existencia de muchas soluciones organizativas distintas a la del mercado, por lo que desaparece el concepto de empresa representativa o el concepto de tamaño óptimo de la empresa, en el sentido de que esté determinado por un único parámetro productivo (cantidad de cabezas, cantidad de lana esquilada, etc.).

Para aumentar la escala, el productor debe especializarse. Pero debido a la importante restricción de capital, particularmente para inversiones, esto es muy difícil de conseguir. Si bien la especialización trae aparejado un mayor aprendizaje y una utilización más eficiente de los recursos, pueden aumentar los costos de transacción y ocasionar situación de asimetrías en la información.

Un estudio de la actividad ovina basado en los costos de transacción, debe enfocar como unidad básica de análisis a la transacción y agregarle el ambiente institucional en el cual está inserta. Esto es así debido a que los costos de transacción son propios de cada empresa. Los cuales explican la existencia de múltiples situaciones, las que determinan la heterogeneidad de resultados obtenidos. En los resultados de las diversas transacciones llevadas a cabo por el productor influyen, como se expuso en el Capitulo II, la información asimétrica, el oportunismo y la especificidad de activos.

Dentro de la actividad ovina se pueden definir tres tipos de transacciones:

T1: entre el Productor y los Proveedores:

  • Proveedores de insumos (medicamentos, combustibles, suplementos, etc.) y mano de obra.
  • Proveedores  de servicios de maquinaria (contratistas de esquila, transportistas).
  • Proveedores de servicios de asistencia técnica (Ente de la Región Sur, INTA, Gobierno provincial).

T2: entre el Productor y la Industria textil

T3: entre el Productor  y la Industria agroalimentaria

Analizando estas posibilidades, el mecanismo utilizado por los pequeños productores generalmente es el mercado. Pero estas transacciones presentan muchas facetas que pueden ser evaluadas bajo el enfoque de los costos de transacción y permiten la coexistencia del mercado con diversas formas híbridas (relaciones contractuales). A partir de estas formas de articulación “básicas” los distintos agentes adoptan una u otra, y aún una combinación determinada de ellas. Esto depende de múltiples factores, desde los internos a la estructura organizacional hasta los originados en la idiosincrasia cultural de los actores involucrados.

A los fines del presente trabajo de investigación, se considerarán como contratos tanto a los contratos formales escritos como a los acuerdos orales consuetudinarios (por costumbre).

T1: Proveedores de insumos y servicios - Productor

Debido a la existencia de muchos proveedores de insumos alternativos y a la característica recurrente  de las transacciones, la mayor parte de las mismas es llevada a cabo a través de la forma de governance de mercado.

En este caso, los contratistas pueden prestar sus servicios simultáneamente a varios propietarios para esquilar, transportar lana o inseminar. El costo de los servicios se establece en cada situación dependiendo de varios factores tales como, la cantidad de ovejas a esquilar o inseminar, o el volumen a transportar. Además, influyen las relaciones familiares, los contactos, etc. Esta variación en los costos, muestra la complejidad que se establece en una trama social heterogénea en la cual existen sujetos con diferente capacidad de negociación.

Las transacciones entre los productores y los proveedores de asistencia técnica y financiamiento se realizan, generalmente, a través de organismos oficiales sin recurrir al mercado. Actualmente existen en Río Negro varios programas de asistencia. A saber son los siguientes: Programa Ganadero Regional, del Ente de la Región Sur, que brinda asistencia técnica, pero que no provee de ayuda financiera, sino que ésta es gestionada desde los grupos de productores que trabajan en forma asociativa bajo el programa. El Ente de la Región Sur, a su vez, está dando un crédito de prefinanciación de esquila de devolución rápida (3meses al 1,5% en ese periodo) para fomentar la participación en ventas conjuntas. Después está el Programa de Mejoramiento Genético (INTA), el Provino (INTA),  y PROLANA  que son de asistencia técnica con el objetivo de mejorar los estándares de calidad en la lana. El Programa Social Agropecuario (INTA), también proporciona asistencia técnica, financiamiento, una línea de créditos y una de subsidios. El Programa Provincial de Sarna tiene asistencia técnica y cuenta con banco de antisárnico donde se presta la vacuna y se brinda el servicio de un vacunador. Este banco es sobre todo para los productores bajo la acción de la comisiones de sarna. A su vez tanto PROLANA como el Programa de Sarna son financiados por la Ley de recuperación de la Ganadería Ovina (nacional).En este tipo de transacciones, se puede notar el importante papel que juegan las instituciones en cuanto a la incorporación de tecnologías y metodología de trabajo.

Las transacciones que se llevan a cabo en las explotaciones familiares con los trabajadores rurales son, en su mayoría, a través de los contratos accidentales, del trabajo por tarifa y de los arreglos verbales, con muy escasa contención y marco institucional. Esta forma de contratación la constituyen los "contratos implícitos, blandos o que se cumplen solos" y están basados en la confianza que da la frecuencia de las transacciones.

La especificidad de los activos utilizados en la producción ovina está relacionada, en parte, con el espacio físico en el cual se lleva a cabo la actividad determinado por las condiciones ambientales y la “tradición ovina” de la provincia. La especificidad también está vinculada con las características físicas propias de los activos utilizados en cada una de las tareas, por ejemplo las máquinas para esquila o una vacuna específica para enfermedades ovinas. Por lo tanto, la conducta oportunística y la posibilidad de generar cuasi-rentas están presentes en la actividad ovina debido a la especificidad de sus activos. Frente a esto y para protegerse de la posible conducta oportunística de los proveedores, los pequeños productores, con baja capacidad de negociación, utilizan como una de sus estrategias el trabajo asociado.

El sistema asociativo puede contribuir a disminuir costos de producción y mejorar los precios en las ventas de lanas, lo que se traduciría en una mejora de la rentabilidad. Pero es muy difícil que se logren superar algunas barreras estructurales dadas, en parte, por la imposibilidad de los pequeños productores dispersos geográficamente de incorporar tecnología. Por ejemplo, resulta muy complicada la compra de un carnero mejorador o la práctica de inseminación artificial en forma conjunta.

Un ejemplo es el caso de la externalización de determinadas actividades relativas a medios de producción, ya sean insumos o servicios, que se realiza debido a que la compra en el exterior es más conveniente que la producción interna. Esto se puede deber a dos factores, uno es que existen empresas especializadas que producen a costos bajos, y el otro factor puede estar dado por la descapitalización de la explotación y que no le permite operar. Es decir que la empresa tendió a elegir la alternativa "comprar" vs "producir". Ejemplos de esta situación es el aumento en la contratación de los servicios de la comparsa de esquila, de la inseminación artificial, de la contabilidad y gestión, etc.

T2: Productor - Industria textil

La lana es un commoditie que no es “time especific” y tiene estándares aceptados generalmente. Las características mencionadas hacen que para estas transacciones prevalezcan las formas de governance de mercado. Los productores, individualmente o asociados, venden su producción a agentes (acopiadores) o directamente, por medio de sus representantes, a las empresas textiles.

Sin embargo, en este grupo de transacciones, existen múltiples combinaciones de arreglos entre varios sujetos que le dan flexibilidad al sistema para la combinación de recursos y mantiene la heterogeneidad social. Por ejemplo, el consignatario que intercambia lana por insumos y comestibles. Otro ejemplo está dado por la asociación entre sujetos provenientes de la misma clase social y entre estos y otros sujetos, grandes propietarios que también contratan servicios.

Es factible que la industria lanera se aprovisione de una proporción dada por intermedio del mercado, y el resto adquirirlo a través de contratos con acopiadores, cooperativas o productores. De la misma manera, un productor puede arreglar de modo que lleve adelante una cierta producción bajo acuerdos con acopiadores, contratistas o industrias, mientras que el resto de la producción puede comercializarla en el mercado abierto.

A los pequeños y medianos productores les resulta muy difícil poder acceder en forma directa a mercados externos de productos como los commoditie, a lo que se suma la precaria situación económica en la que se encuentran muchos de ellos. En un mercado global en que los intercambios se hacen entre empresas ubicadas en distintos países, bajo la dirección de personas que no se conocen, es indudable que las transacciones son más complejas y los problemas de información más elevados. Por lo tanto, los costos de realizar transacciones aumentan porque exigen más salvaguardias, por ejemplo las certificaciones de calidad.

Desde hace un tiempo, para disminuir los riesgos asociados con la mayor incertidumbre por operar en un mercado internacional, los productores se asocian  y celebran contratos de manera conjunta en la comercialización del producto. Por ejemplo, está el caso de 500 pequeños ganaderos de la Región Sur de Río Negro, asociados en la Federación de Cooperativas de la Región Sur (Fe.Co.R.Sur.), que exportan su lana a Uruguay desde el año 1998. Luego de vender durante años, con éxito dispar, la producción de lana a las firmas que operan en el país, decidieron comenzar a exportarla a Uruguay.

La Central Lanera Uruguaya compra la totalidad de la lana, a pesar de la variedad en la calidad de los lotes, lo que genera en los productores más seguridad y tranquilidad. A través de los años, ambos organismos lograron un sistema integrado de comercialización de la producción, abastecimiento de mercaderías para el consumo familiar de los productores e insumos para la producción y financiamiento para realizar compras al por mayor de mercaderías e insumos para la producción y un pre-financiamiento para el comienzo de la zafra lanera.

Dentro de este arreglo contractual los productores entregan, anualmente, la lana a la Central Lanera Uruguaya, que al finalizar la zafra les liquida de acuerdo al precio promedio obtenido por las ventas de lanas durante dicha zafra. De esta manera los productores se aseguran recibir un precio superior al del mercado interno, que es el que recibían cuando las ventas las hacían individualmente. Además el sistema tiene la ventaja que da un crédito muy necesario, sobre todo para el pequeño productor, destinado a afrontar los gastos de la zafra.

T3: Productor - Industria agroalimentaria

Una de las mayores debilidades actuales de los productores deriva, de que  su capacidad de negociación esté asociada con la posibilidad de encarar actividades productivas alternativas o simultáneas que se puedan desarrollar como complemento de la actividad lanera o que se anexen al proceso productivo de la misma. Una alternativa de diversificación es la relacionada con la producción de carne ovina.

Con respecto a la producción y comercialización de la carne ovina, la provincia tiene capacidad y está produciendo corderos para consumo desde fines de invierno hasta principios de otoño. La tecnología disponible permitiría cubrir también el período sin oferta entre abril y julio. Lo producido en la provincia se destina al mercado local y a  cubrir la demanda nacional que no ha sido satisfecha por las provincias de Chubut y Santa Cruz, las cuales orientan fuertemente su producción a la exportación.

Si bien actualmente funciona un matadero en la localidad de Ingeniero Jacobacci, este solo faena para abastecer el mercado local. Además, se debe aclarar que, dadas las condiciones actuales, el mercado de la carne ovina en la provincia es poco transparente y con una oferta muy discontinua y con falta de tipificación de subproductos.

Existe, desde hace un tiempo, una restricción a la importación de carne ovina impuesta por la Comunidad Económica Europa, por la cual sólo declara libre de aftosa a la región situada al sur del paralelo 42º. Un grupo de productores están trabajando con el objetivo de lograr que los organismos nacionales competentes (SAGPyA y SENASA), lleven esta barrera hacia el límite natural que impone el Río Negro. Esto es porque en la región no hay problema de aftosa y  no hay que vacunar. Por lo tanto, los productores de Río Negro se encontrarían en la misma condición sanitaria que Chubut y Santa Cruz.

La restricción impuesta por la barrera sanitaria del paralelo 42º implica, para los productores, una disminución de los ingresos valuados en $8 millones por zafra . Estos cálculos se hacen basados en lo que se deja de percibir por no poder acceder a los mercados que tiene el resto de la Patagonia, principalmente Europa y eventualmente Estados Unidos. Los productores no pueden exportar desde Río Negro por ser una zona denominada "Busser", esto es, un área de transición entre el norte del Río Negro que es zona libre de aftosa con vacunación y el sur del paralelo 42º que es una zona libre de aftosa sin vacunación. Este estatus sanitario permite que Chubut y Santa Cruz puedan cubrir parte de la Cuota Hilton para carne ovina, exportando principalmente hacia la Comunidad Económica Europea.

Como resumen de lo analizado en esta sección, se puede afirmar que las relaciones entre la industria (textil y alimentaria) y los proveedores (de insumos y servicios) con los pequeños productores son dispares, asimétricas y, a veces, hasta contradictorias con los intereses que se persiguen. La organización de la producción ganadera y de la actividad industrial difieren esencialmente entre sí. Por lo tanto es lógico que la relación entre ambas organizaciones adquiera un carácter friccional. La superación de estas fricciones es un objetivo muy difícil de lograr, salvo en el caso de que una y otra fase se integren verticalmente . Pero como se observó anteriormente, la integración vertical no es la modalidad coordinadora más utilizada en el sector y esta es reemplazada por el mercado  o por los contratos.

Además de esto el sector se caracteriza por el elevado grado de atomización de la producción primaria con respecto a las actividades industriales y proveedoras de insumos. Esto origina una asimetría estructural que favorece la captación de excedentes por uno de los participantes, que es la industria. Lo anterior se explica, fundamentalmente, por la débil capacidad de negociación de los pequeños productores debido a su reducido volumen de oferta y por la falta de productos alternativos.

Por lo tanto las fricciones, las asimetrías y los rasgos biológicos de la producción ovina, hacen de estímulo para la búsqueda de soluciones coordinadoras como lo es el uso de contratos en muchas transacciones. En su entorno local los pequeños productores utilizan frecuentemente los acuerdos no formales como un modo de articulación horizontal. Estos acuerdos se realizan diariamente, basados en la confianza, para fines determinados (compra y venta conjunta, contratación de servicios, etc.).

En consecuencia, todo este marco de relaciones es explicado por la existencia de las “instituciones” de North, debido a que las instituciones juegan un papel clave en la reducción de los costos de transacción. Además, no se debe dejar de lado que la “empresa” familiar es considerada, por numerosos autores de la teoría institucionalista, como una institución en si misma.

1- RÍO NEGRO, ENTE PARA EL DESARROLLO DE LA REGIÓN SUR, Boletín informativo, Octubre de 2004, pág. 1.

2- IGLESIAS, D.,…, op. cit., pág. 98.

Autor: Marcela Báez
Mendoza, Agosto de 2005
Universidad Nacional de Cuyo
Facultad de Ciencias Económicas

Como citar este artículo: 

Marcela B "Alcance de las Explotaciones Ovinas" [en linea]
Dirección URL: https://www.zonaeconomica.com/node/1698 (Consultado el 18 de Dic de 2018)



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