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Políticas Publícas y Cobradores de bus

 Hace algún tiempo, regresaba de la Universidad con dirección a mi casa, la verdad, no había sido un buen día y en días como esos, la falacia del cigarro tranquilizador tintinea en mi cabeza, así que hise caso a los llamados y compre uno sin percatarme (o importarme) de que no me quedaba con más que 70 centavos de sencillo. Caminé un poco, esperé el bus y me subí; gracias al cielo, no había mucha gente y mi asiento preferido estaba desocupado. La molestía continuaba y no había tenido oportunidad de desfogarla o aplacarla - la falacia quedó reconfirmada - hasta que llego el cobrador y me pidió el pasaje, le ofrecí los 70 centavos, a la vez que sus ojos se agrandaban y su colera comenzaba.

- ¡Aquí falta 10 centavos! - exclamó.

- No tengo más - respondí.

- ¡Pero falta, tienes que cumplir el reglamento! - su cólera y la mía crecian de forma exponencial.

- ¡¿Y a caso ustedes cumplen el reglamento?! - sirvió para desfogar un poco y demostrarme lo fresco que podía llegar a ser.

La ira del señor quedo totalmente disminuida, se quedó frío, retrocedió unos pasos y fue a decírselo al chofer, lo siguiente que escuché fue: "Jajajajaja, si alguien me dice eso, por Dios que no le cobro el pasaje"; es decir, el chofer avalaba y celebrava mi atrevimiento.

- Esta bien, esta bien. Tienes razón, nadie cumple el reglamento - dijo sonriente el cobrador al mismo tiempo que me entregaba el boleto.

Luego de sentirme satisfecho por el desfogue, porque sentí que puse en su sitio al cobrador (¿cuál sitio?) y por no tener que pagar más, llegó a mí, mi lado reflexivo.

Cómo puede ser posible crear conciencia en las personas, hacer que crean en las entidades financieras, en los bancos, en el gobierno, cómo esperar que acaten las resoluciones, que las políticas utilizadas para regular la economía (y la vida cotidiana) tengan efecto; economicamente, cómo hacer que las personas crean en los policy makers, que la histéresis sea decreciente en el tiempo, hasta que la inflación esperada sea menor, si claramente estos papeles no tienen efectos en las personas, si cada una le da la interpretación que quiere y la manipula su gusto. Si las personas mayores - como el cobrador y el chofer - avalan comportamientos y pensamientos de ese tipo, cuando son los llamados a ejercer la micro-regulación ciudadana.

No es novedad que muchos aspectos de la economía se basan en la confianza - la sola utilización del dinero tiene subyacente la confianza de los ciudadanos en el valor simbólico que representan - y esta es tan caprichosa que puede construirse en décadas y romperse en 5 años de mal gobierno. En las sociedades en general no poddemos darnos el lujo de jugar con ella y dejar de fortalecerla con el día a día.

¿Qué pasaría si en lugar de "nadie respeta el reglamento" fuera "nadie respeta a la esposa de los demás" o "nadie respeta la propiedad privada" o "nadie respeta las condiciones de intercambio"? ¿Qué política de regulación tendría efecto? Busquemos desarrollar credibilidad para todos los oganismos, pero comencemos por nosotros mismos, confiemos y seamos confiables.

Esta es mi primera entrada, espero les haya gustado.

Como citar este artículo: 

nrq (02 de Oct de 2008 - primera vez publicado: 02 de Oct de 2008). "Políticas Publícas y Cobradores de bus". [en linea]
Dirección URL: https://www.zonaeconomica.com/nrq/politicas-publicas-cobradores-bus (Consultado el 19 de Nov de 2017)




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