Resultados de la Investigación
El entorno laboral mexicano ha estado marcado por una constante desregularización e informalización del empleo en la última década. De ello dan cuenta diversos estudios que muestran como el trabajo no asalariado u ocupado en micro-negocios ha crecido frente al trabajo “formal” (Pacheco, 2004). La idea de si el trabajo informal puede considerarse como una empresarialidad naciente obstruida por las fallas de gobierno (De Soto, 2000 y Maloney 2004), o como una estrategia de sobrevivencia dada la constante precarización del empleo formal (Tokman, 1991) aún sigue en la mesa de debate y no se ha hallado una respuesta definitiva al respecto. En este contexto, analizar la movilidad ocupacional en el sector informal clasificando a los trabajadores informales en trabajadores de subsistencia o empresarios puede ayudar a esclarecer que tan permanente es la empresarialidad informal o la subsistencia en el sector informal.
En el gráfico 1 podemos observar el primer resultado al cual llegó la presente investigación. En él, se muestra que tanto las probabilidades de movilidad ocupacional ascendentes como descendentes en el sector informal son reducidas (por debajo de 0.2) al 0.01 (léase apéndice estadístico). Ello estaría acorde con lo planteado por Bourdieu (1979) en cuanto a los mecanismos de perpetuación de clases. Sin llegar a ser definitivo y absoluto nuestro resultado, las bajas probabilidades de movilidad ocupacional que se observan pueden indicar cierta permanencia de los individuos en una categoría de trabajo informal a lo largo del tiempo.
Gráfico 1
Probabilidades de Movilidad Ocupacional en el Sector Informal de México 2000
Descendente y Ascendente en t a t+n

Fuente: Datos propios con base en la ENEU 2000 y tabla de clasificación múltiple de modelos logísticos con valores ajustados.
t = primer trimestre del panel, t+1 = segundo trimestre de panel, t+2 = tercer trimestre del panel, t+3 = cuarto trimestre del panel, t+4 = quinto trimestre del panel
No obstante, en el gráfico 1 se observan dos cuestiones interesantes de analizar: La primera es que la probabilidad de transitar de trabajador de subsistencia a empresario es mas elevada a lo largo de los cinco trimestres analizados que la probabilidad de transitar o movilizarse de empresario informal a trabajador de subsistencia. Es decir, existen más posibilidades para que el individuo empleado en el sector informal tenga una movilidad ocupacional intrasectorial ascendente que las que tenga una movilidad descendente. La segunda cuestión, es que la tendencia en las probabilidades de movilidad ascendente y descendente a lo largo de los cinco trimestres es contraria: mientras que la probabilidad de movilizarse de trabajador de subsistencia a empresario crece de t+1 a t+2 y luego decrece en t+3 y t+4, la probabilidad de movilizarse de empresario informal a trabajador de subsistencia decrece entre t+1 y t+2 y crece entre t+3 y t+4.
Lo anterior indica que si bien la probabilidad de que un trabajador informal de subsistencia en el momento t se convierta en empresario en t+n es más elevada que la de la situación inversa, su tendencia es decreciente, es decir, se va reduciendo conforme transcurre el tiempo12. Dicho resultado puede estar indicando la interferencia del ciclo económico en la probabilidad de que un sujeto transite de una categoría a otra en el sector informal. Ello explicaría el hecho de que en momentos de relativa estabilidad económica (segundo trimestre) las probabilidades de movilidad ascendente crezcan y las de descendente decrezcan, y en momentos de inestabilidad o coyunturas de temporada se de la situación contraria.
En términos de comportamiento podríamos decir que los sujetos que trabajan como informales de subsistencia tienen más probabilidad de convertirse en empresarios en un momento de estabilidad económica que en un momento o periodo de coyuntura. De manera inversa, el empresario informal tendría menos probabilidad de convertirse en un trabajador de subsistencia en periodos relativamente estables a nivel macroeconómico que en periodos de inestabilidad o coyuntura. En estos periodos (coyunturales) los sujetos pensarían más en una actividad de rebusque que en la de conformación de su propia empresa.
Lo anterior daría la pauta para volver a interrogarnos acerca del concepto de empresarialidad en el sector informal: ¿puede considerarse como empresarios estables a individuos que abandonan su empresa o negocio de acuerdo a la situación económica de su entorno y la conveniencia de sus actividades? o ¿estaríamos hablando de una empresarialidad transitoria y coyuntural que más que depender de la vocación o voluntad del individuo depende de sus necesidades de sobrevivencia? En nuestro caso nos inclinamos a pensar que es más de lo segundo, y que la empresarialidad informal tal y como se entiende en este escrito tiende a ser transitoria y a depender del ciclo económico y de las características del mercado laboral.
Ahora, si controlamos por ciertas variables observadas vemos en el gráfico 2 que mientras que la probabilidad de movilidad ocupacional descendente en las mujeres se mantiene casi constante a lo largo de los cinco trimestres, la misma probabilidad en los hombres descrece entre t+1 y t+2 y crece en t+3 y t+4. A su vez, la probabilidad de movilidad ascendente tanto para hombres como para mujeres crece entre t+1 y t+2 y decrece en los periodos subsiguientes13.
Gráfico 2

Fuente: Datos propios con base en la ENEU 2000 y tabla de clasificación múltiple de modelos logísticos con valores ajustados.
t = primer trimestre del panel, t+1 = segundo trimestre de panel, t+2 = tercer trimestre del panel, t+3 = cuarto trimestre del panel, t+4 = quinto trimestre del panel
Este comportamiento indicaría, por una parte, que la empresarialidad en las mujeres es más estable que la misma característica en los hombres. Ello podría deberse, entre otros aspectos, a que la participación de las mujeres en el sector informal es menos susceptible a los cambios coyunturales de la economía frente a lo que ocurre con los hombres, lo cual les permite tener una mayor tasa de permanencia en un tipo de ocupación determinado y una mayor probabilidad de ser empresarias (Parra, 2006). De otra parte, la movilidad ocupacional ascendente volvería a estar influenciada por el ciclo económico tanto para hombres como para mujeres.
Al observar lo que ocurre con la posición en el hogar no se visualiza una tendencia homogénea en las probabilidades de movilidad ni para los jefes de hogar ni para otra posición en el hogar. En el gráfico 3 vemos que si bien las probabilidades de movilidad descendentes para jefes de hogar y otra posición mantienen la misma tendencia entre t+1 y t+3 luego se invierten entre t+3 y t+4. A su vez, se observa que mientras la tendencia en las probabilidades de movilidad ascendente para jefes de hogar y otra posición es la misma entre t+1 y t+3, se invierte entre t+3 y t+4. Ello indicaría, por una parte, la correlación que puede existir entre la tendencia de las probabilidades y el ciclo económico, y por la otra, que la condición de jefe de hogar no marcaría grandes diferencias en las probabilidades de transición o movilidad ocupacional en el sector informal14.
Gráfico 3

Fuente: Datos propios con base en la ENEU 2000 y tabla de clasificación múltiple de modelos logísticos con valores ajustados.
t = primer trimestre del panel, t+1 = segundo trimestre de panel, t+2 = tercer trimestre del panel, t+3 = cuarto trimestre del panel, t+4 = quinto trimestre del panel
Respecto de la asociación entre el sector de actividad económica y el nivel de ingresos de los trabajadores informales con la movilidad ocupacional de estos, puede decirse que a juzgar por lo que se muestra en los gráficos 4 y 5, la tendencia en las probabilidades de movilidad ascendente y descendente es contraria: mientras que la probabilidad de que un empresario informal en t se movilice a trabajador de subsistencia en t+n controlando por sector de actividad y nivel de ingresos se comporta en forma de U a lo largo de los cinco trimestres, la probabilidad de que suceda lo contrario (de trabajador de subsistencia a empresario) tiene una tendencia en forma de U invertida15.
Gráfico 4

Fuente: Datos propios con base en la ENEU 2000 y tabla de clasificación múltiple de modelos logísticos con valores ajustados.
t = primer trimestre del panel, t+1 = segundo trimestre de panel, t+2 = tercer trimestre del panel, t+3 = cuarto trimestre del panel, t+4 = quinto trimestre del panel
Gráfico 5

Fuente: Datos propios con base en la ENEU 2000 y tabla de clasificación múltiple de modelos logísticos con valores ajustados.
t = primer trimestre del panel, t+1 = segundo trimestre de panel, t+2 = tercer trimestre del panel, t+3 = cuarto trimestre del panel, t+4 = quinto trimestre del panel
Sector Terceario 1er Nivel: turismo, servicios financieros, transporte
Sector Terceario 2do Nivel: comercio y servicios personales
Es necesario señalar que la tendencia en las probabilidades de movilidad ascedente y descendente para el sector terceario de la economía manifiestan un comportamiento inverso a las mismas para el sector secundario y la construcción entre t+2 y t+3. Ello reforzaría la idea que el sector terceario de la economía es el que se encuentra más correlacionado con el comportamiento del ciclo económico, lo cual incidiría en la probabilidad de que un trabajador informal se desplace de una categoría a otra entre varios periodos.
En síntesis, lo que nos muestran las probabilidades controladas por algunas variables observadas que se mantienen en el tiempo es la estrecha relación entre la tendencia de las probabilidades de movilidad ocupacional intrasectorial (ascendente o descendente) en el sector informal y el comportamiento del ciclo económico mexicano -que como se argumento al comienzo tiende a ser mas estable en los segundos trimestres de cada año-. Es decir, las probabilidades de movilidad ocupacional ascedente crecen en el segundo trimestre y las probabilidades de movilidad descendente decrecen en el mismo periodo. De manera inversa ocurre para los demás trimestres en los cuales la tendencia se invierte (la movilidad ascedente decrece y la movilidad descendente crece), debido tal vez a los periodos de coyuntura económica que se encuentran afectados por situaciones de temporada propias del ciclo económico.
Sin embargo, vemos que entre el segundo y tercer trimestre del panel la tendencia se invierte, lo cual puede deberse a que el segundo trimestre de nuestro panel coincide en este caso con el segundo trimestre del año 2000. Ello, como se discutió anteriormente esta estrechamente correlacionado con el ciclo económico mexicano.
Ambas probabilidades resultaron significativas al 0.05 en todos los trimestres, verse apéndice estadístico.
Ello se corrobora al verificar la significancia de la variable posición en el hogar en los modelos logísticos en lo cuales no resultó significativa, ver apéndice estadístico.
Las dos variables resultaron significativas para los cinco trimestres (verse apéndice estadístico)
A excepción del segundo trimestre en el cual ocurre lo contrario.
