Neoclásicos

Teoría del Consumidor

consumidorLa teoría del consumidor analiza el comportamiento de los agentes económicos como consumidores, por oposición a su comportamiento como productores. La teoría del consumidor es una perspectiva de la microeconomía. La parte de la microeconomía que estudia el comportamiento de los productores se llama teoría del productor.

Pareto, Liberal en Economía, Autoritario en Política

paretoPareto se esfuerza por librar a la teoría económica de todo postulado psicológico. No se trata de medir subjetivamente la utilidad, sino de constatar objetivamente las preferencias que se traducen por elecciones. Se reemplazan los entes económicos concretos y las relaciones ordinarias por entes y relaciones abstractos lo que permite razonar como en las ciencias exactas. Es la Economía Pura, la Escuela Matemática, de una precisión teórica hasta entonces desconocida. Sin embargo Pareto es escéptico sobre la capacidad de su propio sistema de rendir cuentas de lo real. La teoría económica alcanza sólo una pequeña porción de la realidad humana. La sociología paretiana sostiene que la mayor parte de las acciones humanas son “acciones alógicas” que ponen en claro el rol de los sentimientos, los mitos y las supersticiones en la vida y en la historia. Mientras repudia todo conocimiento que no sea científico, abandona a las pasiones el dominio de la acción y se adhiere a un movimiento que reduce la autonomía del dominio económico y lo subordina. Partidario del Orden y del rol de las Elites sostiene que es el Gobierno el que tarde o temprano ejerce “las funciones momentáneamente abandonadas a la iniciativa privada”.

Economia Neoclasica

economia matematicaLa síntesis neoclásica englobó hasta hace algunas décadas, a muchas corrientes que dominaron la economía cada una con su época de apogeo, desde los clásicos hasta el monetarismo, pasando por los marginalistas y el keynesianismo. Esta fue la corriente dominante durante muchos años y en mi opinión sigue dominando la enseñanza de la economía, pero no la investigación. Se han vertido muchas críticas hacia la corriente dominante haciendo mención a esta síntesis neoclásica. Muchas de estas críticas atacan supuestos como:

- el racionalismo,
- el proceso de toma de desiciones,
- la ausencia de feedback entre individuios e instituciones,
- el individualismo metodológico,
- etc..

Enfoque Keynesiano

Imagen de vhicaserna

Enfoque neoclasico-keynesiano

INTRODUCCIÓN

El presente trabajo abarca el enfoque de la síntesis Neoclásica-keynesiana, donde nos permitirá realizar un estudio detallado de todos los temas que este involucra ya que se presentan solo puntos clave a tratar.

La síntesis neoclásica–keynesiana dominó ampliamente la teoría macroeconómica en los años posteriores de la segunda guerra mundial y tuvo mucha influencia en el manejo de la política económica de muchos países que mediante apropiadas políticas fiscales y monetarias el gobierno podría evitar que la economía cayera en cualquiera de los extremos: elevado desempleo o alta inflación, permitiendo suavizar notoriamente los Ciclos económicos.

A la vez este enfoque abarca temas que en el keynesianismo no lo tomaron en cuenta o tal vez no lo tomaron como punto importante, a tratar, tal es el caso de las expectativas y de la curva de Phillips. Que permitirá entender en que se basaban cada uno de los aportes anteriores, para explicar los diversos fenómenos económicos tales son como la inflación, el desempleo, y el mercado laboral en su conjunto. Sobre todo, separar el análisis de la síntesis neoclásica tanto a corto y largo plazo, también cabe resaltar la importante diferenciación entre corto y largo plazo de la curva de Phillips.

1. LA SINTESIS NEOCLASICA KEYNESIANA

Neoclasicos: Teoría económica neoclásica

La teoría neoclásica dividida en tres grandes escuelas como fueron; la Lausana, la Austriaca y la inglesa, también abordaron el trato al mercado. En si, estas escuelas se centraron en el tratamiento de la economía sobre la base microeconómica y con un fuerte enfoque matemático, desplegando importantes esfuerzos en torno a las teorías del productor y el consumidor, además del análisis marginalista.

En cuanto al mercado, concebían a éste como un ente capaz de regularse por si solo, es decir, el libre juego de las fuerzas de ofertas y demandas tendía a establecer, en condiciones de competencia, precios de equilibrio que garantizan una asignación óptima de los recursos además de asegurar el pleno empleo. Esta definición llevaba a los neoclásicos a ocuparse solamente de la esfera de la circulación y no de la producción. Al asumir el criterio de que toda oferta tiende a crear su propia demanda (la ley de Say), sus investigaciones se encaminaban a la asignación, el intercambio y la distribución de los recursos solamente.

Los Neoclásicos

Alfred Marshall

El debate sobre el valor es relegado a segundo término por los economistas a partir del margina-lismo, para ocuparse por la medición de la utilidad a través del consumidor y la estructura de su demanda. Alfred Marshall es el que sistematiza la nueva concepción y lo hace bajo los siguientes aspectos: la teoría del consumidor, el excedente del consumidor, la noción de elasticidad, las curvas de demanda y oferta parciales...

La propuesta de Marshall sobre el punto que ahora nos interesa es que el valor de un bien se fija en el equilibrio de su oferta y su demanda. Con esto generalizó el concepto de la utilidad marginal dentro de la teoría de la demanda y tomó el dinero como una medida, no de los deseos, pero sí del móvil de la acción para satisfacerlos. De este modo, la determinación de los precios del mercado sustituye a análisis del valor como categoría de importancia en lo que ya no es Eco-nomía Política, sino, Teoría Económica. Con Marshall, se consolida también el estudio especia-lizado, empírico y axiomático del consumidor, los precios y el mercado

Autor: Mario Blacutt Mendoza

Neoclásicos

Los NEOCLÁSICOS, encuentran su fundamento en el individualismo metodológico (que explica los fenómenos económicos y sociales a través de comportamientos individuales).
Al igual que los clásicos, los neoclásicos afirman que el mercado se autorregula por sí mismo y afirman que a largo plazo, todos los mercados tienden al equilibrio.

La teoría neoclásica, se diferencia como economía pura de la economía política ( planteada por Adam Smith). Por tal motivo, la designación neoclásica indica erróneamente cercanía a los clásicos, debido a que se pueden encontrar diversas diferencias, entre ellas, que los neoclásicos investigan la economía pura y suprimen por eso el área de la política; la teoría de la productividad marginal sirve en lugar de la teoría del valor-trabajo como teoría de la distribución y determinación de los precios; los neoclásicos se orientaron en la lógica matemática y por ellos es estática-comparativa, mientras que los clásicos efectúan un análisis más dinámico y por último, los neoclásicos ubican sólo al intercambio como aspecto central, mientras que para los clásicos son significativos tanto el intercambio como la producción.

Clásicos y Neoclásicos

por Dario Blatman - [email protected]

Existen muchos conceptos paralelos y contrapuestos entre las teorías económicas clásicas y neoclásicas respectivamente. A continuación se expondrán brevemente los puntos más significativos de ambas teorías, a fin de que el lector pueda realizar su propia contrastación.

Escuela Neoclásica

La economía clásica partía del principio de escasez, como lo muestra la ley de rendimientos decrecientes y la doctrina malthusiana sobre la población. A partir de la década de 1870, los economistas neoclásicos como William Stanley Jevons en Gran Bretaña, Léon Walras en Suiza, y Karl Menger en Austria, imprimieron un giro a la economía, abandonaron las limitaciones de la oferta para centrarse en la interpretación de las preferencias de los consumidores en términos psicológicos. Al fijarse en el estudio de la utilidad o satisfacción obtenida con la última unidad, o unidad marginal, consumida, los neoclásicos explicaban la formación de los precios, no en función de la cantidad de trabajo necesaria para producir los bienes, como en las teorías de Ricardo y de Marx, sino en función de la intensidad de la preferencia de los consumidores en obtener una unidad adicional de un determinado producto.

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